Un día ya sin saber donde poner las mentiras, agarre una y la deje caer sobre ti… quedaste todo color mentira, y ni se te notaba…
A mi me encanto como te veías, porque desde ese día comenzaste a ser más dulce, mucho más preocupado, si hasta llegue a pensar que el color no era mentira, sino rosa…
Tan irresistible era tu nueva apariencia que no pude evitar enamorarme, y de tan enamorada siempre quería más de ti, pero mis expectativas te iban haciendo pequeño muy pequeño y yo te quería alto, grande y poderoso, así que inevitablemente volvía a rociarte con esas mentiras que me estorbaban…
Hasta que un día, entre tu dulzura y tu perfección, en medio de un descuido no sé como te solté de la mano, y en un segundo te perdiste entre el tumulto, y con toda mi desesperación, te busque y busque, pero sólo logre oír un susurro que me recordaba tu voz debajo de un montón de mentiras!

Pd: publicando borradores... a ver si de leerlos me decido a retocarlos...